La hidrosfera está formada principalmente por los océanos y mares que contienen el 97.4% del agua del planeta. El agua tiene propiedades únicas como su capacidad para disolver sustancias, su alto calor específico y calor de vaporización. La luz solar se absorbe en los primeros metros del agua creando una zona fótica superior con luz y vida y una zona afótica profunda sin luz. La diferencia de temperatura entre aguas superficiales y profundas crea una termoclina que separa las zonas.