El agua es una sustancia vital formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, cubriendo el 71% de la superficie terrestre y existiendo en estado líquido, sólido y gaseoso. Su distribución es desigual, con el agua dulce representando menos del 1% del total, y es crucial para diversas funciones biológicas, actuando como medio de transporte y regulador térmico. Además, el agua presenta características únicas como incolora, inodora e insípida, y su calidad es regulada por diversas organizaciones para asegurar su uso en diferentes sectores.