La Masonería tiene sus orígenes más concretos en las corporaciones de canteros y maestros constructores de la Edad Media en Europa. Estas asociaciones de artesanos transmitían sus conocimientos de geometría y construcción de edificios a través de logias y talleres, utilizando símbolos como la piedra y las herramientas. Aunque la Masonería incorpora aspectos esotéricos antiguos, se configura históricamente como un movimiento organizado que enseña un arte a través de signos y rituales propios de sus miembros