Andrés es un niño de 10 años que vive en un pueblo de Guatemala. Es humilde y cariñoso, y le gusta participar en actividades escolares. Organizó un campamento con amigos donde descubrieron una cueva con pinturas de dinosaurios, lo que emocionó a todos en el pueblo. Ahora a los 12 años, Andrés es muy querido en el pueblo por ser honesto, humilde y un líder a pesar de sus pocos recursos.