La mariposa Mery tenía muchos colores vivos, pero le gustaba mentir. Cada vez que mentía, perdía un color de sus alas. Primero mintió sobre un rinoceronte y un perro volando y perdió el rojo y el amarillo. Luego inventó una zanahoria gigante y perdió el azul. Su última mentira fue sobre lluvia de caramelos, por lo que perdió el anaranjado, verde y morado. Al darse cuenta de que se había quedado marrón, prometió no mentir más para recuperar