Los libros de la biblioteca de la clase de 2o D cobraban vida por las noches y se movían por el aula. Los alumnos y la maestra estaban cansados de este misterio sin resolver. Un día, durante la lectura de un cuento, uno de los libros voló y se presentó a la clase, revelando que eran los propios libros quienes se movían, animados por la lectura de los niños. Les pidió guardar el secreto para proteger a los libros.