Un marcianito que vivía solo en un pequeño planeta decidió ir en su nave espacial en busca de un amigo con quien jugar. Visitó varios planetas pero no encontró a nadie. Finalmente llegó a un planeta hermoso con ríos, montañas y niños jugando. Al principio los niños tuvieron miedo pero uno llamado Santis se hizo amigo del marcianito y jugaron toda la tarde. Luego los demás niños también quisieron ser sus amigos.