Este documento discute cómo nos programamos a nosotros mismos y a otros a través del lenguaje. Explica que desde la niñez absorbemos programas de nuestros padres, maestros y otros que moldean nuestra conducta de manera consciente e inconsciente. Estos programas persisten a lo largo de la vida y pueden ser positivos o negativos dependiendo del lenguaje y la repetición. El documento enfatiza la importancia de monitorear nuestro diálogo interno y las palabras que usamos con los demás para asegurarnos de