El Cavalier King Charles Spaniel tiene una rica historia vinculada a la realeza, comenzando con su presencia en la corte de Enrique VIII y nombre asociado al rey Carlos II. La variedad Blenheim, reconocida por un distintivo patrón, fue influenciada por el duque de Marlborough, y la raza se caracteriza por ser sociable y juguetona. Existen cuatro colores distintos en los que se presenta, y no es adecuado como perro guardián.