El terremoto de Chile de 2010 tuvo efectos devastadores, destruyendo gran parte de las localidades de las regiones de Maule y Biobío. Fuentes oficiales cifraron el número de viviendas destruidas en medio millón y las dañadas en al menos un millón y medio. Aproximadamente el 80% de la población chilena sintió con fuerza el sismo, que dejó unos 2 millones de damnificados, más del 10% de la población total de Chile.