LA INVACION DE NORTEAMeRiCA Y LA VENTA DE SU TERRITORIOJUAREZ GARCIA BRENDA ISABELLOPEZ HUITRON EDUARDOEl comodoro norteamericano Mathew C. Perry, quien había capturado con sus embarcaciones la población de Frontera, Tabasco, trató de apoderarse de San Juan Bautista (actual Villahermosa), donde fue rechazado tres veces por una guarnición que no llegaba a los trescientos hombres. Las tropas estadounidenses se internaron en California y tomaron San Francisco declarándola después como parte de la Unión Americana. Las escuadras de Estados Unidos ocuparon la ciudad de Los Ángeles. Esto originó que las autoridades emigraran a Sonora; a fines de septiembre de 1846 el comandante José María Flores con 500 mexicanos que logró reunir hizo capitular a la guarnición de Los Ángeles y mandó destacamentos sobre Santa Bárbara y San Diego. Tras reñida defensa fueron cayendo las posiciones mexicanas en el estado de Chihuahua, estas fuerzas habían sido organizadas por el General José Antonio de Heredia y el Gobernador Ángel Trías Álvarez, sin embargo, la caballería de éste último, efectuó varias cargas desesperadas que estuvieron a punto de lograr la victoria, pero su inexperiencia combativa se puso de manifiesto, perdiendo las posiciones obtenidas
INFORMACIONIMAGENEn 1845, Texas se anexionó a los Estados Unidos. En respuesta a esta acción el ministro de México en EE. UU. Juan N. Almonte pide sus cartas de retiro y vuelve al territorio nacional. En agosto de 1846 el comodoro David Conner con su Escuadra de buques en las aguas de Veracruz, trató inútilmente de apoderarse del Fortín de Alvarado que defendían los jefes y oficiales de nuestra marina, teniéndose que retirar a Antón Lizardo. Una fuerza al mando del Coronel Anastasio Torrejón, sorprendió y derrotó en el Rancho de Carricitos, Matamoros, a un escuadrón norteamericano, este, fue pretexto para que el presidente de los Estados Unidos, James K. Polk declarara el estado de guerra en contra de México. Las tropas de Estados Unidos a causa de su expansión territorial llegaron a las orillas del Río Bravo violando con esto los tratados convenidos por ambos países. El Presidente José Joaquín Herrera formó un Ejército de 6,000 hombres para defender la frontera de los avances del país vecino.
INFORMACIONLas tropas norteamericanas al mando del General Taylor rompieron hostilidades y ocuparon el Frontón de Santa Ana Isabel. El 7 de mayo de 1846, ya que eran superados en número de hombres y armamento. Las tropas extranjeras continuaron su avance. No obstante el derroche de patriotismo de las tropas mexicanas, el 20 de septiembre de 1846, los norteamericanos iniciaron el ataque a la plaza de Monterrey, N. L. misma que cayó en poder del invasor 5 días después, a pesar de la derrota, los mexicanos gracias al valor demostrado que en combate obtuvo la salida de las tropas con banderas desplegadas y la suspensión de las hostilidades durante siete semanas, tiempo que toma el invasor para reponer las pérdidas. El armamento portátil con que estaba dotado el ejército regular norteamericano, consistía de carabina de percusión HarpersFerry, modelo 1841, calibre 0.54 de pulgadas, cuyo sistema de fuego permitía hacer un promedio de un disparo seguro por minuto
INFORMACIONAnte las numerosas perdidas que sufrieron los norte americanos, decidieron abandonar por la ruta de Veracruz, para el efecto embarcaron a sus tropas a dicho puerto al que tomaron después de intenso bombardeo, iniciando su avance hacia el valle del México.El primer combate se dio en Cerro Gordo, donde los mexicanos sufrieron una nueva derrota. Los invasores siguieron su avance tomado Puebla para seguir a México.En el valle de México se libraron varias batallas, en Padierna, 18 y 19 de agosto, Churubusco, 20 de agosto, en donde se destacaron los irlandeses que integraban el Batallón de San Patricio, Molino del Rey, 8 de septiembre, y Chapultepec, el 13 de septiembre.En esta última, los jóvenes cadetes del Colegio Militar, defendieron su Alma Mater en contra de los invasores, ofrendado su vida los “Niños Héroes”;Teniente Juan de la Barrera, Cadetes Agustín Melgar, Juan Escutia, Fernando Montes de Oca.Los norteamericanos tomaron la ciudad de México el 14 de septiembre y el gobierno mexicano se estableció en la ciudad de Querétaro. La guerra concluyó con la firma de los tratados de Guadalupe Hidalgo, por el que México perdió más de la mitad de su territorio.   
IMÁGENESINFORMACIONAnte las numerosas perdidas que sufrieron los norte americanos, decidieron abandonar por la ruta de Veracruz, para el efecto embarcaron a sus tropas a dicho puerto al que tomaron después de intenso bombardeo, iniciando su avance hacia el valle del México.El primer combate se dio en Cerro Gordo, donde los mexicanos sufrieron una nueva derrota. Los invasores siguieron su avance tomado Puebla para seguir a México.En el valle de México se libraron varias batallas, en Padierna, 18 y 19 de agosto, Churubusco, 20 de agosto, en donde se destacaron los irlandeses que integraban el Batallón de San Patricio, Molino del Rey, 8 de septiembre, y Chapultepec, el 13 de septiembre.En esta última, los jóvenes cadetes del Colegio Militar, defendieron su Alma Mater en contra de los invasores, ofrendado su vida los “Niños Héroes”;Teniente Juan de la Barrera, Cadetes Agustín Melgar, Juan Escutia, Fernando Montes de Oca.Los norteamericanos tomaron la ciudad de México el 14 de septiembre y el gobierno mexicano se estableció en la ciudad de Querétaro. La guerra concluyó con la firma de los tratados de Guadalupe Hidalgo, por el que México perdió más de la mitad de su territorio.
La venta del territorioEntre las amargas experiencias que México tuvo que padecer durante sus años de formación, tal vez la más dura fue la guerra con los Estados Unidos, entre los años de 1846 y 1848. Su derrota militar fue absoluta, padeció la primera ocupación de su capital y perdió aproximadamente la mitad de su territorio original. Sin embrago, esta experiencia dejó algunos resultados positivos, pues contribuyó a que los mexicanos maduraran su sentimiento de nacionalidad. Las causas de esta guerra han sido objeto de muchas especulaciones. Pero, sin duda, las raíces del conflicto se encuentran en el desarrollo diferente que tuvieron las sociedades mexicana y norteamericana, cuyas características hacia la mitad del siglo XIX hacían inevitable su encuentro y la derrota de la primera. Desde sus orígenes, el pueblo norteamericano se caracterizó por sus afanes expansionistas. La compra y la conquista se habían establecido como principios perfectamente legales para la adquisición de tierra; así, desde la fundación de las primeras colonias hasta el rompimiento de las hostilidades con México, su territorio se había extendido de una pequeña franja en la costa del Atlántico hasta los límites con Texas, Nuevo México y California.
informaciónDiversos elementos contribuyeron a crear este carácter; en primer lugar, su población estuvo integrada por las constantes oleadas de inmigrantes europeos – predominantemente anglosajones - deseosos de mejoramiento económico, y por consiguiente hambrientos de tierras. En segundo lugar, la realización de su anhelo tuvo que vencer problemas como los presentaba la naturaleza misma, las tribus indígenas y la existencia de otras colonias europeas, todo lo cual afirmó más su deseo de expansión. Para 1840 estos elementos habían determinado la sorprendente movilidad de la sociedadnorteamericana. Pero también para estas fechas el problema entre el norte y el sur – que siempre existió en los Estados Unidos - se había agudizado. Por lo tanto, la política se había convertido en un juego de compromisos, y uno de ellos fue la guerra con México. En cada uno de los bandos había quienes se opusieron a la guerra, pero en fin de cuenta en todos existió el deseo de expansión. El norte ansiaba un puerto en la costa del Pacífico para comerciar con Asia; el su fortalecer su posición esclavista, y el oeste quería más tierra.
Además de todo estos, otra característica de los Estados Unidos en la década de 1840 fue un profundo nacionalismo y una gran fe en su sistema político. Estos elementos combinados propiciaron la aparición de la teoría del Destino manifiesto. El origen de esta teoría se remota al pensamiento puritano del siglo XVII, pero se empezó a caracterizar con tal nombre en 1845, cuando John O´Sullivan acuñó este término. En el Destino manifiesto se han incluido una amplia gama de conceptos; pero en aquellos años sé él interpretaba como la designación providencial para extender al área de la libertad, o bien como un derecho especial para poseer territorios de los cuales otros pueblos no sacaban provecho alguno. Todo esto, pensaban, era en última instancia en bien de la civilización y la humanidad. Estas ideas llegaron a la casi totalidad de los norteamericanos. Por su parte, México presentaba un panorama bastante diferente. Su sociedad era definitivamente tradicionalista y estática. Las prolongadas luchas, primero por la independencia y después por la organización política, habían conducido a la bancarrota, al pesimismo y a la inexistencia de un sentimiento de nacionalidad.
La venta de territorioEl territorio del norte estaba abandonado y todos los intentos para colonizarlo habían fracasado rotundamente. La escasez de población y la falta de dinamismo social impedían la movilidad de los mexicanos, a pesar de que eran conscientes de su riqueza potencial. Además, las relaciones diplomáticas entre México y los Estados unidos habían sufrido durante la primera década del siglo XIX un progresivo deterioro. Los principales problemas habían surgido en relación con la cuestión de límites y las constantes presiones del gobierno de los Estados Unidos para obligar a México a vender parte de su territorio. Hubo problemas también por la actitud de los diplomáticos, quienes, cuando no se involucraban en la política interior, hacían arrogantes declaraciones en contra de México.Pero uno de los problemas más decisivos lo constituyó el de las declaraciones de ciudadanos norteamericanos por daños ocasionados en sus propiedades. Este problema se resolvió parcialmente en 1842, cuando, después de varias convenciones, México se comprometió a pagar las indemnizaciones correspondientes. Pero dada su mala situación económica, México no pudo cumplir con lo estipulado en tal tratado.

Damaris

  • 1.
    LA INVACIONDE NORTEAMeRiCA Y LA VENTA DE SU TERRITORIOJUAREZ GARCIA BRENDA ISABELLOPEZ HUITRON EDUARDOEl comodoro norteamericano Mathew C. Perry, quien había capturado con sus embarcaciones la población de Frontera, Tabasco, trató de apoderarse de San Juan Bautista (actual Villahermosa), donde fue rechazado tres veces por una guarnición que no llegaba a los trescientos hombres. Las tropas estadounidenses se internaron en California y tomaron San Francisco declarándola después como parte de la Unión Americana. Las escuadras de Estados Unidos ocuparon la ciudad de Los Ángeles. Esto originó que las autoridades emigraran a Sonora; a fines de septiembre de 1846 el comandante José María Flores con 500 mexicanos que logró reunir hizo capitular a la guarnición de Los Ángeles y mandó destacamentos sobre Santa Bárbara y San Diego. Tras reñida defensa fueron cayendo las posiciones mexicanas en el estado de Chihuahua, estas fuerzas habían sido organizadas por el General José Antonio de Heredia y el Gobernador Ángel Trías Álvarez, sin embargo, la caballería de éste último, efectuó varias cargas desesperadas que estuvieron a punto de lograr la victoria, pero su inexperiencia combativa se puso de manifiesto, perdiendo las posiciones obtenidas
  • 2.
    INFORMACIONIMAGENEn 1845, Texasse anexionó a los Estados Unidos. En respuesta a esta acción el ministro de México en EE. UU. Juan N. Almonte pide sus cartas de retiro y vuelve al territorio nacional. En agosto de 1846 el comodoro David Conner con su Escuadra de buques en las aguas de Veracruz, trató inútilmente de apoderarse del Fortín de Alvarado que defendían los jefes y oficiales de nuestra marina, teniéndose que retirar a Antón Lizardo. Una fuerza al mando del Coronel Anastasio Torrejón, sorprendió y derrotó en el Rancho de Carricitos, Matamoros, a un escuadrón norteamericano, este, fue pretexto para que el presidente de los Estados Unidos, James K. Polk declarara el estado de guerra en contra de México. Las tropas de Estados Unidos a causa de su expansión territorial llegaron a las orillas del Río Bravo violando con esto los tratados convenidos por ambos países. El Presidente José Joaquín Herrera formó un Ejército de 6,000 hombres para defender la frontera de los avances del país vecino.
  • 3.
    INFORMACIONLas tropas norteamericanasal mando del General Taylor rompieron hostilidades y ocuparon el Frontón de Santa Ana Isabel. El 7 de mayo de 1846, ya que eran superados en número de hombres y armamento. Las tropas extranjeras continuaron su avance. No obstante el derroche de patriotismo de las tropas mexicanas, el 20 de septiembre de 1846, los norteamericanos iniciaron el ataque a la plaza de Monterrey, N. L. misma que cayó en poder del invasor 5 días después, a pesar de la derrota, los mexicanos gracias al valor demostrado que en combate obtuvo la salida de las tropas con banderas desplegadas y la suspensión de las hostilidades durante siete semanas, tiempo que toma el invasor para reponer las pérdidas. El armamento portátil con que estaba dotado el ejército regular norteamericano, consistía de carabina de percusión HarpersFerry, modelo 1841, calibre 0.54 de pulgadas, cuyo sistema de fuego permitía hacer un promedio de un disparo seguro por minuto
  • 4.
    INFORMACIONAnte las numerosasperdidas que sufrieron los norte americanos, decidieron abandonar por la ruta de Veracruz, para el efecto embarcaron a sus tropas a dicho puerto al que tomaron después de intenso bombardeo, iniciando su avance hacia el valle del México.El primer combate se dio en Cerro Gordo, donde los mexicanos sufrieron una nueva derrota. Los invasores siguieron su avance tomado Puebla para seguir a México.En el valle de México se libraron varias batallas, en Padierna, 18 y 19 de agosto, Churubusco, 20 de agosto, en donde se destacaron los irlandeses que integraban el Batallón de San Patricio, Molino del Rey, 8 de septiembre, y Chapultepec, el 13 de septiembre.En esta última, los jóvenes cadetes del Colegio Militar, defendieron su Alma Mater en contra de los invasores, ofrendado su vida los “Niños Héroes”;Teniente Juan de la Barrera, Cadetes Agustín Melgar, Juan Escutia, Fernando Montes de Oca.Los norteamericanos tomaron la ciudad de México el 14 de septiembre y el gobierno mexicano se estableció en la ciudad de Querétaro. La guerra concluyó con la firma de los tratados de Guadalupe Hidalgo, por el que México perdió más de la mitad de su territorio.   
  • 5.
    IMÁGENESINFORMACIONAnte las numerosasperdidas que sufrieron los norte americanos, decidieron abandonar por la ruta de Veracruz, para el efecto embarcaron a sus tropas a dicho puerto al que tomaron después de intenso bombardeo, iniciando su avance hacia el valle del México.El primer combate se dio en Cerro Gordo, donde los mexicanos sufrieron una nueva derrota. Los invasores siguieron su avance tomado Puebla para seguir a México.En el valle de México se libraron varias batallas, en Padierna, 18 y 19 de agosto, Churubusco, 20 de agosto, en donde se destacaron los irlandeses que integraban el Batallón de San Patricio, Molino del Rey, 8 de septiembre, y Chapultepec, el 13 de septiembre.En esta última, los jóvenes cadetes del Colegio Militar, defendieron su Alma Mater en contra de los invasores, ofrendado su vida los “Niños Héroes”;Teniente Juan de la Barrera, Cadetes Agustín Melgar, Juan Escutia, Fernando Montes de Oca.Los norteamericanos tomaron la ciudad de México el 14 de septiembre y el gobierno mexicano se estableció en la ciudad de Querétaro. La guerra concluyó con la firma de los tratados de Guadalupe Hidalgo, por el que México perdió más de la mitad de su territorio.
  • 6.
    La venta delterritorioEntre las amargas experiencias que México tuvo que padecer durante sus años de formación, tal vez la más dura fue la guerra con los Estados Unidos, entre los años de 1846 y 1848. Su derrota militar fue absoluta, padeció la primera ocupación de su capital y perdió aproximadamente la mitad de su territorio original. Sin embrago, esta experiencia dejó algunos resultados positivos, pues contribuyó a que los mexicanos maduraran su sentimiento de nacionalidad. Las causas de esta guerra han sido objeto de muchas especulaciones. Pero, sin duda, las raíces del conflicto se encuentran en el desarrollo diferente que tuvieron las sociedades mexicana y norteamericana, cuyas características hacia la mitad del siglo XIX hacían inevitable su encuentro y la derrota de la primera. Desde sus orígenes, el pueblo norteamericano se caracterizó por sus afanes expansionistas. La compra y la conquista se habían establecido como principios perfectamente legales para la adquisición de tierra; así, desde la fundación de las primeras colonias hasta el rompimiento de las hostilidades con México, su territorio se había extendido de una pequeña franja en la costa del Atlántico hasta los límites con Texas, Nuevo México y California.
  • 7.
    informaciónDiversos elementos contribuyerona crear este carácter; en primer lugar, su población estuvo integrada por las constantes oleadas de inmigrantes europeos – predominantemente anglosajones - deseosos de mejoramiento económico, y por consiguiente hambrientos de tierras. En segundo lugar, la realización de su anhelo tuvo que vencer problemas como los presentaba la naturaleza misma, las tribus indígenas y la existencia de otras colonias europeas, todo lo cual afirmó más su deseo de expansión. Para 1840 estos elementos habían determinado la sorprendente movilidad de la sociedadnorteamericana. Pero también para estas fechas el problema entre el norte y el sur – que siempre existió en los Estados Unidos - se había agudizado. Por lo tanto, la política se había convertido en un juego de compromisos, y uno de ellos fue la guerra con México. En cada uno de los bandos había quienes se opusieron a la guerra, pero en fin de cuenta en todos existió el deseo de expansión. El norte ansiaba un puerto en la costa del Pacífico para comerciar con Asia; el su fortalecer su posición esclavista, y el oeste quería más tierra.
  • 8.
    Además de todoestos, otra característica de los Estados Unidos en la década de 1840 fue un profundo nacionalismo y una gran fe en su sistema político. Estos elementos combinados propiciaron la aparición de la teoría del Destino manifiesto. El origen de esta teoría se remota al pensamiento puritano del siglo XVII, pero se empezó a caracterizar con tal nombre en 1845, cuando John O´Sullivan acuñó este término. En el Destino manifiesto se han incluido una amplia gama de conceptos; pero en aquellos años sé él interpretaba como la designación providencial para extender al área de la libertad, o bien como un derecho especial para poseer territorios de los cuales otros pueblos no sacaban provecho alguno. Todo esto, pensaban, era en última instancia en bien de la civilización y la humanidad. Estas ideas llegaron a la casi totalidad de los norteamericanos. Por su parte, México presentaba un panorama bastante diferente. Su sociedad era definitivamente tradicionalista y estática. Las prolongadas luchas, primero por la independencia y después por la organización política, habían conducido a la bancarrota, al pesimismo y a la inexistencia de un sentimiento de nacionalidad.
  • 9.
    La venta deterritorioEl territorio del norte estaba abandonado y todos los intentos para colonizarlo habían fracasado rotundamente. La escasez de población y la falta de dinamismo social impedían la movilidad de los mexicanos, a pesar de que eran conscientes de su riqueza potencial. Además, las relaciones diplomáticas entre México y los Estados unidos habían sufrido durante la primera década del siglo XIX un progresivo deterioro. Los principales problemas habían surgido en relación con la cuestión de límites y las constantes presiones del gobierno de los Estados Unidos para obligar a México a vender parte de su territorio. Hubo problemas también por la actitud de los diplomáticos, quienes, cuando no se involucraban en la política interior, hacían arrogantes declaraciones en contra de México.Pero uno de los problemas más decisivos lo constituyó el de las declaraciones de ciudadanos norteamericanos por daños ocasionados en sus propiedades. Este problema se resolvió parcialmente en 1842, cuando, después de varias convenciones, México se comprometió a pagar las indemnizaciones correspondientes. Pero dada su mala situación económica, México no pudo cumplir con lo estipulado en tal tratado.