El documento resume la historia de Daniel en el capítulo 6 de la Biblia. Explica que Daniel fue acusado injustamente por sus enemigos y condenado a ser arrojado a la fosa de los leones por orar a Dios. A pesar de la sentencia, Dios protegió a Daniel milagrosamente y él salió ileso de la fosa. Como resultado, el rey Dario alabó al Dios de Daniel.