El documento describe 10 buenas prácticas para hacer que los centros de datos sean más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Estas incluyen el uso de servidores, fuentes de alimentación y software más eficientes desde el punto de vista energético, así como mejoras en los sistemas de enfriamiento y distribución de energía. La implementación de estas medidas puede reducir el consumo de energía en los centros de datos hasta en un 50% y optimizar el uso del espacio físico en un 60-65%, disminuyendo significativamente los costos