El ELISA es una prueba sanguínea utilizada para diagnosticar la infección por VIH. Se realiza extrayendo una muestra de sangre de una vena. No requiere preparación. La prueba detecta anticuerpos contra el VIH en la sangre. Se usa para diagnosticar personas en grupos de alto riesgo, con ciertas infecciones o embarazadas. Un resultado negativo es normal, aunque puede ser negativo en infecciones tempranas.