El documento habla sobre Gedeón, un hombre común que Dios llamó para liberar a Israel de los madianitas. A pesar de sus excusas y sentimientos de mediocridad, Gedeón obedeció a Dios, derribó el altar de Baal y, con solo 300 hombres, derrotó a los madianitas. El documento enfatiza que Dios puede usar a cualquier persona dispuesta a obedecerlo y dejar la mediocridad, sin importar sus circunstancias.