Este documento analiza el Salmo 1 y cómo alcanzar una vida de bendición. Sugiere que para ser bendecido hay que 1) apartarse de la influencia negativa del mundo y los vicios, 2) encontrar placer en la obra de Dios a través de la meditación de Su palabra, la oración y ayuno, y compartir la fe, y 3) como resultado, madurar y ser prosperados por Dios, recibiendo Sus beneficios.