Los delitos informáticos son una amenaza global que afecta la privacidad y la seguridad financiera de las personas en el entorno digital. Incluyen conductas como el sabotaje informático, la piratería, el robo de identidad y el phreaking, y pueden ser motivados por razones económicas o el deseo de demostrar habilidades. En Venezuela, la ley especial contra los delitos informáticos de 2001 es la principal normativa que regula estas actividades delictivas.