Las monjas quieren compartir fotos de los últimos momentos de su madre María Teresa porque aunque ya no está con ellas en cuerpo, su espíritu sigue vivo en cada rincón del convento. Recuerdan las enseñanzas de María Teresa de mantener la alegría y la frase que les repetía sobre ir al cielo. Sienten dolor por su ausencia física pero tuvieron la dicha de vivir con una santa.