Este documento narra la historia de un objeto que viaja por el mar, siendo arrastrado por corrientes y oleaje hasta diferentes lugares de Europa y América. Es recogido en la playa de la isla canaria de La Graciosa por Lillian, quien lo lleva a bordo de su velero hasta Nueva York, donde el objeto se rompe. Lillian recoge el alma reflejada del objeto en forma de película, dándole la eternidad para permanecer en su destino.