Braulio estaba pescando aburrido cuando de repente atrapó un zapato en su anzuelo en vez de un pez. Se enojó porque el río estaba muy contaminado. Entonces escuchó una voz que resultó ser el propio río, que le contó sobre su historia y cómo solía estar limpio y lleno de vida, pero que ahora estaba deteriorado debido al mal uso de los humanos. El río le pidió a Braulio que lo ayudara a defenderse de la contaminación.