Paul Celan, nacido en 1920 en Czernowitz, atraviesa una vida marcada por la tragedia, incluyendo la pérdida de sus padres durante el Holocausto, lo cual influye profundamente en su poesía. A pesar de su éxito y reconocimiento, su vida estuvo plagada de problemas de salud mental y crisis personales, culminando en su suicidio en 1970. Su obra es valorada por su complejidad y su capacidad de dialogar con el pensamiento filosófico, destacando la memoria judía y su crítica a la barbarie alemana.