El barroco representa un cambio radical hacia el pesimismo y la desconfianza, alejándose del optimismo del Renacimiento, y se manifiesta en la búsqueda de movimiento, teatralidad, y complejidad en la composición. Artistas como Góngora y Quevedo destacan por sus obras poéticas que reflejan la riqueza lingüística y satírica de la época. Lope de Vega, otro gran autor del Siglo de Oro, se reconoce por su prolífica producción literaria y su influencia en la dramaturgia española.