Uno de los “problemas” para los educadores es que en ocasiones los niños tienen “Hiperactividad o déficit de atención”, cual sea de los dos conceptos anteriores no creo que sea correcto, incluso llegaría a verlo como algo tan imprudente llamar a un niño hiperactivo o con déficit de atención.  A mi criterio, creo que cada niño tiene potencial para poder aprender por ello mismo detesto que aun niño se le llame hiperactivo, el educador que lo llame así, aun no ha descubierto el potencial que tiene el niño. Como educadores debemos tener paciencia, Con esos angelitos ya que ellos no tienen la  Culpa de hacernos un “poquito de desorden en El aula de clases.
  Existen tres tipos de TDA, cada uno con síntomas diferentes: en el primero predomina la inatención; en el segundo predomina el aspecto hiperactivo-impulsivo y el tercero es una combinación de los anteriores. En niños de edad escolar, los síntomas de desatención afectan las tareas en clase y el rendimiento académico (principalmente en matemáticas); si se presenta la hiperactividad en el niño, además de la desatención la conducta del menor será inquieta y parecerá que el niño es un motor en marcha. Cuando se presenta impulsividad esta se refleja en problemas para aceptar la disciplina escolar. En casos más complejos pueden presentarse conductas de franca agresividad.
Pospone sus actividades frecuentemente. Necesita presión intensa para comenzar sus actividades. Poco realista en cuanto al manejo del tiempo y dinero. Tiene dificultad en manejar prioridades. Se encuentra preocupado por sus propios pensamientos.  Fácilmente se distrae Pierde el foco frecuentemente Lenta velocidad en procesar. Productividad muy inconsistente. Somnolencia diurna Poco motivado o la motivación se desvanece rápidamente Fácilmente se frustra. Muy sensible a las críticas Fácilmente se le olvidan las palabras que necesita para expresarse. Pierde papeles frecuentemente. Reacciona demasiado rápido (impulsivo) Se “acelera” o apresura demasiado (explosivo).
Conozca e infórmese más acerca del trastorno y de las maneras de intervenir positivamente. Sea consistente. Defina con claridad lo que usted espera. Lleve una grafica de la mejoría en la conducta. El propósito de esto es establecer la conducta de la cual estén más preocupados. Dedíquele de 10 a 15 minutos diarios de tiempo especial para escucharlo, platicar y atender a lo que hace. Refuércelo positivamente y motívelo. No la motivación que se hace para que cumplan, sino la motivación que se convierte en un proceso propio. Maneje el tiempo fuera. Cada vez que su hijo cometa algo indebido hay que dar el manejo como en los juegos de hockey, tiempo fuera de penalización. Para esto se necesita de un lugar tranquilo donde se siente y que no mire hacia la pared

DHTA

  • 1.
    Uno de los“problemas” para los educadores es que en ocasiones los niños tienen “Hiperactividad o déficit de atención”, cual sea de los dos conceptos anteriores no creo que sea correcto, incluso llegaría a verlo como algo tan imprudente llamar a un niño hiperactivo o con déficit de atención. A mi criterio, creo que cada niño tiene potencial para poder aprender por ello mismo detesto que aun niño se le llame hiperactivo, el educador que lo llame así, aun no ha descubierto el potencial que tiene el niño. Como educadores debemos tener paciencia, Con esos angelitos ya que ellos no tienen la Culpa de hacernos un “poquito de desorden en El aula de clases.
  • 2.
      Existen trestipos de TDA, cada uno con síntomas diferentes: en el primero predomina la inatención; en el segundo predomina el aspecto hiperactivo-impulsivo y el tercero es una combinación de los anteriores. En niños de edad escolar, los síntomas de desatención afectan las tareas en clase y el rendimiento académico (principalmente en matemáticas); si se presenta la hiperactividad en el niño, además de la desatención la conducta del menor será inquieta y parecerá que el niño es un motor en marcha. Cuando se presenta impulsividad esta se refleja en problemas para aceptar la disciplina escolar. En casos más complejos pueden presentarse conductas de franca agresividad.
  • 3.
    Pospone sus actividadesfrecuentemente. Necesita presión intensa para comenzar sus actividades. Poco realista en cuanto al manejo del tiempo y dinero. Tiene dificultad en manejar prioridades. Se encuentra preocupado por sus propios pensamientos. Fácilmente se distrae Pierde el foco frecuentemente Lenta velocidad en procesar. Productividad muy inconsistente. Somnolencia diurna Poco motivado o la motivación se desvanece rápidamente Fácilmente se frustra. Muy sensible a las críticas Fácilmente se le olvidan las palabras que necesita para expresarse. Pierde papeles frecuentemente. Reacciona demasiado rápido (impulsivo) Se “acelera” o apresura demasiado (explosivo).
  • 4.
    Conozca e infórmesemás acerca del trastorno y de las maneras de intervenir positivamente. Sea consistente. Defina con claridad lo que usted espera. Lleve una grafica de la mejoría en la conducta. El propósito de esto es establecer la conducta de la cual estén más preocupados. Dedíquele de 10 a 15 minutos diarios de tiempo especial para escucharlo, platicar y atender a lo que hace. Refuércelo positivamente y motívelo. No la motivación que se hace para que cumplan, sino la motivación que se convierte en un proceso propio. Maneje el tiempo fuera. Cada vez que su hijo cometa algo indebido hay que dar el manejo como en los juegos de hockey, tiempo fuera de penalización. Para esto se necesita de un lugar tranquilo donde se siente y que no mire hacia la pared