Los rayos X son radiación electromagnética ionizante que interactúa con la materia y se utilizan para formar imágenes radiográficas a través de diferentes técnicas como periapical, bite wing, y oclusales, cada una con sus propias indicaciones clínicas. La radioprotección es esencial, y se mide mediante la dosimetría, mientras que se describen las angulaciones y tiempos de exposición adecuados para diversas radiografías dentales. La interpretación de las radiografías implica un análisis sistemático de la corona, raíces, espacios periodontales, y estructuras adyacentes.