Barranquilla enfrenta una grave contaminación ambiental, especialmente en su centro histórico, que ha perdido su esplendor y está invadido por vendedores ambulantes en condiciones de higiene deficientes. A pesar de su rica herencia cultural y su reconocimiento como 'puerta de oro de Colombia', la situación actual requiere atención urgente a través de indicadores ambientales y la intervención de autoridades como la ministra del medio ambiente. Los arroyos históricamente conectados al desarrollo de la ciudad también son parte integral de su ecología, que ha sido impactada por actividades económicas contemporáneas.