El documento explora la opinión de estudiantes de medicina y médicos ginecoobstetras en Medellín, Colombia, sobre el aborto inducido, analizando su conocimiento legal y la aceptación del procedimiento. Los resultados indican un cambio en la mentalidad hacia el aborto tras la sentencia C-355 de 2006, con un rechazo a la influencia religiosa en las decisiones legales. Además, se destaca la importancia de la pareja y la comunidad en el proceso de decisión sobre la interrupción voluntaria del embarazo.