El documento discute el uso de las inteligencias múltiples y la taxonomía de Bloom para crear actividades diferenciadas que tengan en cuenta las habilidades de los estudiantes. Propone establecer aprendizajes cooperativos, usar el juego como centro de actividades, y trabajar con mapas visuales. Crear un entorno de aprendizaje basado en los niveles de pensamiento es recomendable y permite responder a la diversidad de estudiantes al adaptarse a sus habilidades y necesidades.