El documento habla sobre las inundaciones en Pilar donde alrededor de 1000 personas resultaron afectadas. Ambientalistas culparon a los nuevos barrios cerrados por ocupar el espacio de los humedales y no dejar que el río se desague correctamente. También, la SCIPA le pidió al municipio que cree una oficina para combatir las fiestas clandestinas debido a quejas de vecinos y comerciantes.