El iPhone 4 presenta un diseño más cuadrado y una pantalla Retina de 3.5 pulgadas con una resolución de 640x960 píxeles, la más alta del mercado. El iPhone 4S, aunque mantiene el mismo diseño exterior que su predecesor, incluye importantes mejoras en hardware y el nuevo sistema operativo iOS 5, además de cambios mínimos en la ubicación de los botones. Estas diferencias afectan la compatibilidad de las carcasas entre ambos modelos.