El documento presenta un discurso en el que Dios le dice a la humanidad que deje de creer en las enseñanzas religiosas tradicionales. Dios dice que quiere que las personas disfruten de la vida en la naturaleza, que no se culpen por su sexualidad o limitaciones, y que confíen en sus propios sentimientos y juicios más que en mandamientos o leyes. Dios también dice que esta vida es lo único que hay y que las personas son absolutamente libres, sin premios ni castigos después de la muerte.