Una dirección IP consiste en 32 bits expresados como cuatro grupos de números entre 0-255 separados por puntos. Existen direcciones públicas visibles desde Internet y privadas sólo visibles internamente. Las direcciones pueden ser estáticas asignadas de forma permanente o dinámicas cambiando cada vez que se conecta un dispositivo. Las direcciones también se clasifican en clases A, B o C dependiendo del tamaño de la red y número de dispositivos que necesita conectar.