Un dirigente político muere y llega al cielo, donde San Pedro le dice que pasará un día en el infierno y otro en el paraíso para elegir dónde pasar la eternidad. En el infierno se divierte con amigos políticos jugando golf y festejando, pero al volver encuentra la realidad del infierno lleno de desperdicios. Elige el infierno porque cree que es como estuvo antes, pero resulta ser engañado por el Diablo, quien le dice que lo que vio antes era sólo la campaña.