Los disipadores de calor tienen como función principal disipar el calor generado por componentes electrónicos como procesadores y placas de video para mantener sus temperaturas en niveles seguros. Los principales materiales utilizados son el aluminio, cobre y chapa metálica estampada. Un disipador adecuado es crucial para la protección y rendimiento a largo plazo de los componentes electrónicos.