El Protocolo de Transferencia de Hipertexto (HTTP) es fundamental para las transacciones en la World Wide Web y fue desarrollado en colaboración por el World Wide Web Consortium y la Internet Engineering Task Force, culminando en el RFC 2616 en 1999. HTTP opera bajo un esquema de petición-respuesta sin estado, permitido mediante el uso de cookies para mantener sesiones en aplicaciones web. Este protocolo puede manejar diversos tipos de recursos identificados mediante URLs, aunque no guarda información sobre conexiones pasadas.