Las redes peer-to-peer (P2P) permiten a los ordenadores interconectados actuar simultáneamente como clientes y servidores, facilitando el intercambio directo de información sin necesidad de servidores fijos. Su uso ha generado controversia debido al intercambio de archivos con derechos de autor, aunque son útiles para compartir diversos tipos de ficheros y en aplicaciones como la telefonía VoIP. Estas redes optimizan el uso del ancho de banda, ofreciendo mayor rendimiento en comparación con métodos centralizados.