El Protocolo de Transferencia de Archivos (FTP) permite la transferencia de archivos entre sistemas en red usando un modelo cliente-servidor, operando comúnmente en los puertos 20 y 21. A pesar de su rapidez, FTP presenta problemas de seguridad, ya que la información se transmite en texto plano, lo que puede ser capturado por atacantes, siendo recomendable el uso de SCP y SFTP para cifrar las transferencias. La comunicación entre cliente y servidor es independiente del sistema operativo, con una conexión de datos bidireccional que no necesita mantenerse durante toda la conexión FTP.