Este ensayo analiza cómo los algoritmos de las redes sociales están diseñados para mantener a los usuarios enganchados y cómo esto puede manipular su percepción de la realidad. Explica que las notificaciones constantemente intentan atraer la atención de los usuarios y crear pequeñas dosis de dopamina que los mantienen conectados. Concluye que las redes sociales pueden ser útiles pero también adictivas, por lo que los usuarios deben establecer límites de tiempo y verificar la información en fuentes confiables.