La defensa de Colombia en la Copa Mundial de Fútbol de 2014 tuvo un desempeño destacado, recibiendo solo cuatro goles en cinco partidos a pesar de las dudas sobre algunos jugadores. El cuarteto defensivo de Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Mario Alberto Yepes y Pablo Armero, junto con el apoyo del mediocampo y el arquero David Ospina, ayudaron a Colombia a convertirse en un equipo sólido que difícilmente quedaba en desventaja numérica.