El episodio de Cesarea de Filipo ocupa un lugar central en el evangelio de Marcos. Jesús pregunta a sus discípulos quién dicen que él es, y Pedro responde que es el Mesías. Jesús les dice que debe sufrir y morir, pero resucitará. Pedro se opone, y Jesús lo reprende diciendo que piensa como un hombre, no como Dios. Jesús pide a sus seguidores que se nieguen a sí mismos, carguen su cruz y lo sigan.