La corrupción ha existido desde el inicio del poder político y se manifiesta por interés o necesidad. A lo largo de la historia, la corrupción ha permanecido como un problema que tiende a expandirse. La corrupción política implica el uso indebido del poder público para obtener ventajas privadas e ilegítimas. La corrupción tiene graves efectos negativos en la política, economía, medio ambiente y ayuda humanitaria al socavar la democracia, reducir el desarrollo económico y facilitar la destrucción ambiental.