El virus del Ébola es un filovirus que causa fiebre hemorrágica y se transmite a través del contacto con fluidos corporales infectados. Existen cinco cepas de Ébola, siendo la del Zaire la más mortal con hasta un 90% de tasas de mortalidad. No existe cura ni tratamiento específico para el virus del Ébola, por lo que el tratamiento se enfoca en mantener las funciones vitales del paciente e impedir las hemorragias.