El efecto Pigmalión describe cómo las expectativas de una persona pueden hacerse realidad. Se divide en dos efectos: positivo, cuando las altas expectativas aumentan la autoestima; y negativo, cuando bajas expectativas disminuyen la autoestima. En la mitología griega, el escultor Pigmalión se enamora de su propia estatua de Galatea, la cual cobra vida gracias a la diosa Afrodita.