El documento presenta una breve historia en la que un toro intenta espantar una mosca cojonera que se posa en su cuerpo usando su cola, pero la mosca evade la cola posándose en diferentes lugares. Finalmente, la mosca se posa en el hocico del toro, donde la cola no puede alcanzarla, pero el toro logra comerse la mosca usando su lengua. La moraleja es que lo que no se puede terminar con la cola, se debe terminar con la lengua.