El ciclo del agua inicia con la evaporación del agua de los océanos, formando nubes que luego precipitan como lluvia o nieve. La mayoría del agua cae en océanos, pero también puede ser aprovechada por seres vivos o filtrarse en el suelo, regresando eventualmente a la atmósfera. La contaminación del agua proviene de desechos orgánicos, sustancias químicas y microorganismos, y su limpieza requiere métodos como el dragado y la oxigenación, siendo la prevención la solución más efectiva.