El ALCA es un tratado de libre comercio destinado a reducir aranceles entre naciones americanas, excluyendo a Cuba, y marca el inicio de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América. Se argumenta que el ALCA es un instrumento de dominación estadounidense que amenaza la soberanía, los derechos sociales y el medio ambiente, favoreciendo a grandes capitales sobre la población. La implementación del ALCA se prevé que aumente la desigualdad y precarización laboral, además de afectar los servicios públicos y la agricultura tradicional.