En 'Maldición sobre el cristianismo', Friedrich Nietzsche critica la religión cristiana, argumentando que su nihilismo fomenta una tendencia hostil hacia la vida y debilita al ser humano. Sostiene que las verdades dependen de la interpretación y que las virtudes se basan en ilusiones, desafiando la idea de un dios benevolente. Nietzsche concluye que la fe es un engaño que ciega a las personas frente a la realidad y promueve una comprensión distorsionada de la humanidad.