Nicolás Joseph Cugnot, un inventor francés, es reconocido por haber creado el primer vehículo autopropulsado alrededor de 1672. El auto satisface la necesidad de transporte personal, aunque implica costos adicionales que requieren responsabilidad por parte del propietario. Además, la producción de automóviles tuvo impactos sociales, culturales y económicos significativos, mejorando las condiciones laborales y modificando creencias y estructuras económicas.