Las danzas entre los judíos eran tradicionales y folclóricas, como se describe en Éxodo 15:20. Hoy en día, las danzas judías conservan este carácter decente. Sin embargo, existen otros tipos de bailes que fomentan los apetitos carnales o se realizan en lugares no apropiados para cristianos, como bares o lugares dedicados al placer mundano.