La danza se presenta como un arte con profundas raíces históricas y espirituales, diseñado para rendir homenaje a Dios a través de movimientos corporales, en la adoración y alabanza. Este documento investiga la evolución y propósito de la danza en contextos bíblicos, resaltando su importancia en la cultura hebrea y su vinculación con momentos de alegría y celebración. Además, aborda la necesidad de reencontrar la práctica de la danza en la adoración actual, resaltando su valor en la expresión del gozo y gratitud hacia Dios.