El bullying o acoso escolar es una forma de tortura en la que un estudiante es sometido a maltrato físico, psicológico o verbal por parte de compañeros de manera prolongada. Esto puede llevar a la víctima a sentirse aterrorizada y deprimida e incluso tener pensamientos suicidas. Los padres y maestros deben vigilar estrechamente para detectar casos de bullying y tomar medidas como comunicarse con la escuela, denunciar agresiones graves a la policía, y brindar apoyo y ayuda a la víctima.